5 Sentidos

 

 

Ayer te sentia.

Tu sudor llovia, sobre mi espaldas, mis muslos

y atravéz de mi ombligo llegabas hasta mi interior.

Sentía los mechones de tu cabellos entrelazados con los míos

hasta que por unos instantes (por decisíon unanime)

se fundieron como dos espirales de metal.

Ayer te olía.

Y tu sabor dulce amargo escuchó la llamada de mi esencia.

Atravéz de mis venas corría tu saliva y

profundamente en mis pupilas había una sombra desconosida.

Ayer supe lo que era tu sabor y el sazón de tu cintura.

Ayer me tenias.